EDICIONES ANTERIORESTodas las ediciones anteriores en su versión electrónica

El ojo en la lechería

La actividad lechera está sumida en una grave crisis que atraviesa desde tamberos, industria y cuestionando a los supermercadistas por el precio en góndola.

Un informe de la consultora KPMG consigna que hay un proceso de concentración en el primer eslabón de la cadena, los tambos, impulsado por los magros resultados económicos que estas explotaciones obtuvieron en los últimos años.

La cadena láctea está en el inicio de una etapa de recuperación, comenzada en el 2015, con crecimientos moderados de la producción de leche y la industrialización, pero lejos de los niveles del 2012.

Las medidas implementadas por el Gobierno para mitigar la crisis son insuficientes frente al aumento de costos que se vienen registrando en línea con la inflación.

Hacia el futuro será indispensable para los tamberos mejorar su nivel de eficiencia, bajar costos y aumentar la escala de producción. La industria, por su parte, deberá generar una mayor diferenciación de productos y mejorar su capacidad. De esta manera se consignan mayores posibilidades en los mercados internacionales.

El año pasado, la producción nacional alcanzó los 11.200 M de litros, con un precio promedio al productor de $ 2,98 por litro, esto es $ 33.400 M y la industria, por su parte, alcanzó los $ 80.000 M, según el informe. Entre ambos eslabones, representan 2,6 % del PBI argentino, generando empleo, solo en forma directa, para unas 70.000 personas. Las exportaciones, en tanto, cerraron el 2015 con un volumen de u$s 1.100 M, lo que representó un 2 % de las exportaciones totales del país.

Las provincias más importantes son Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.