EDICIONES ANTERIORESTodas las ediciones anteriores en su versión electrónica

Desafíos de la campaña de maíz

Ignacio Alzueta

Conocer los ambientes para hacer siembras variables ajustando densidades y nutrición son ejes clave de toda campaña. En el sur de Santa Fe el maíz es rey.

El ajuste de manejo a cada ambiente productivo es la preocupación que un centenar de productores y técnicos llevaron hace pocos días al encuentro convocado por Nidera Semillas en Venado Tuerto. Ahí, los especialistas compartieron información vital para enfrentar una probable tercera campaña signada por el fenómeno climático de “La Niña”.

“Hay que tomar el barreno y salir a medir”, dijo Ignacio Alzueta, de Plexagro, “Apóyense en las empresas para tomar decisiones de híbrido y densidad”.

Ricardo Ollúa, de desarrollo de producto de la marca, insistió en que “La información es un insumo clave. Tenemos un gran volumen de datos provenientes de más de 800 ensayos que, procesados con nuestro Asistente Dinámico Nidera, que nos permiten determinar, en base a cada ambiente, cuándo sembrar, con qué estrategia de densidad y nutrición.

“En líneas generales, identificar la calidad de cada ambiente y ajustar el manejo en función de eso resulta clave y va a ayudar a estabilizar rendimientos y maximizar el beneficio por hectárea.

“Es posible salir ganando rentabilidad en ambientes difíciles analizando la variabilidad ambiental y la respuesta a la densidad específica de cada híbrido. A esto se suma el ajuste de la fertilización nitrogenada en base al ambiente y la expectativa de rendimiento. Cada tonelada de grano se lleva 22 kg de nitrógeno. Es posible bajar el riesgo productivo y maximizar el beneficio total por hectárea”, reflexionó Ollúa.

La novedad para la campaña en la zona es el híbrido NS 7621 Viptera 3, ideal en siembras tempranas. Según Ollúa, los materiales no tienen respuestas iguales a las densidades en distintos ambientes. Con 120 mil plantas por hectárea, el rango de rendimiento puede ir de 6.000 a 14.000 kg/ha. Para cuidar las tecnologías, la clave es hacer refugios. En tal sentido, la semillera lanzó esta campaña el nuevo NS 7800 TGCL que mejora rendimiento y perfil agronómico.

El Asistente Dinámico Nidera es una herramienta de la Red de Distribuidores Exclusivos de Nidera (RED-IN) que, entre sus prestaciones se encuentra el sistema de manejo variable, que permite ajustar la práctica de acuerdo al potencial de cada ambiente. La plataforma analiza centenares de ensayos en distintos ambientes y por una amplia serie de años, optimizando el logro de resultados.

El paquete de servicios suma también Nidera vuela. A partir de vuelos con drones se pueden generar informes de calidad de siembra. “Por desuniformidad espacial y cobertura hay diferencias de 844 kg/ha”, dijo Ollúa al citar uno de los casos medidos. “A su vez, a nivel país estamos 10 % abajo en la densidad de plantas y en variación espacial, con más de 7 cm, se pierden kilos de rendimiento”, enumeró.

“El cultivo antecesor cambia el ambiente y el agua es la gran limitante”, dijo Ignacio Alzueta, de Plexagro, y explicó que el rendimiento se maximiza cuanto más transpira una planta. Por eso durante el período crítico es cuando debe estar transpirando a fondo y en ese momento se necesita agua. “La secuencia trigo soja es la mejor antecesora del maíz”, apuntó.

También es importante saber dónde está el agua útil en la napa: así como la napa alta no es buena, tampoco lo es demasiado profunda”, consideró Alzueta y agregó que “hay ambientes muy buenos que pueden generar maíces tardíos de 12.000 kg/ha.

A su turno, Fernando Ross, especialista en ecofisiología en la Chacra Barrow de INTA, con sede en Tres Arroyos, Buenos Aires. En su opinión, aunque no se haga siembra variable, igual hay que conocer los distintos ambientes dentro de un lote. “La nutrición del suelo es un aspecto a considerar. La demanda de los nuevos materiales es cada vez mayor. El suelo nos acompaña hasta a los 8.000 o 9.000 kg/ha, pero si queremos 14.000 kg/ha, hay que agregar nitrógeno para ese rinde”, apuntó.

“Nunca es tarde para fertilizar. Si la campaña se da vuelta, salgan a fertilizar con nitrógeno. El maíz es el cultivo de ciclo más largo de los que sembramos y muchas veces le cortamos el ciclo porque no le ponemos N», agregó.

Al cierre, Enrique Erize, consultor de Nóvitas, vaticinó “En marzo, el maíz va a valer oro. Va a haber u$s 40.- de diferencia entre maíz tardío y temprano”.

“Los fundamentals son alcistas. Los precios altos se verán en abril. No se pongan nerviosos si ahora los precios se caen, es normal. En marzo – abril empieza otro partido. Estamos ante precios históricamente altos. Nunca Argentina tuvo términos de intercambio tan favorables como ahora”.