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El mientras tanto de Vicentín

Durante el tiempo que transcurren los dichos el parecer corre en varias direcciones. Mientras tanto, se dicen muchas falsedades a mano del desconocimiento; cuando no son intencionales. La verdad es la más lenta y rezagada para llegar al destino que corresponde.

Dicho de otro modo, más tajante; la Justicia opera a través de la injusticia.

Asumiendo el sorpresivo, pero esperable golpe bajo van apareciendo los elementos de la trama a esta novedad y, a muy pocos días de cerrar acuerdos con los bancos internacionales teniendo la mayoría de las cápitas que exige la ley concursal.

Se conoce la identidad del denunciante. Se trata de la fábrica zapatos Olzen quienes, nunca les vendieron ni uno a Vicentín. A través de ellos se activó la denuncia penal por estafa, a instancias de Feldman y el estudio rosarino Salvatierra, inescrupulosos si los hay.

Mal puede hablarse de estafa, cuando la propia concursada se denunció con la activación del concurso. Vale recordar que, es el instrumento legal más perfecto y suficiente para el control de una empresa en dificultades y mitigar los daños ante dicha situación. No obstante, los raros excesos a los que está sometida: Auditoría forense, ¡tres! sindicaturas, interventores por la provincia y del Estado Nacional, con las múltiples demandas y la zozobra de ánimo que le toca hacer frente.

Retomando el hilo sobre el fabricante, se trata de un cliente del estudio rosarino que, se metió en el Concurso mediante la compra de un pequeño crédito a un acreedor real. Dicha instancia de pago se basó en una propuesta que tiene el visto bueno –aprobación legítima- del juez, el Doctor Fabián Lorenzini, y los Síndicos intervinientes.

Esto abre un capítulo que, muy seguramente, encienda las líneas internas de comunicación teniendo en cuenta el perfil y estilo del juez Civil y Comercial con autoridad legítima en la causa para levantar el guante que le han arrojado desde el fuero Penal, entrometiendo.

Otro aspecto tiene que ver con la puntualización “presunto fraude contable” la potencialidad del verbo habla por sí sola. Mientras tanto, te difamo y complico la existencia para llevarte a la quiebra. Después, pasados unos años, el juez dirá: “Inocente” ¿Quién devuelve de ese daño?

Para que una conducta sea delito tiene que ser típica, esto es, responder estrictamente y con absoluta certeza a alguno de los tipos previstos en el Código Penal. Es decir, la identificación de un delito no debe admitir duda. Esto juega siempre a favor de la inexistencia del delito. “In dubio pro reo” es un principio jurídico que significa “En caso de duda, a favor del acusado”.

No es menor la oportunidad empleada en el tiempo del Concurso, cuando el Fin del período de exclusividad llega a su término, con la mayoría de los acuerdos en favor de la concursada. El propósito de ahuyentar o desalentar el arduo trabajo de acordar con acreedores es evidente.

El argumento del Fiscal Narvaja sobre “incumplimiento o desobediencia de una cautelar dictada y que pesa sobre las acciones de la Compañía con restricciones a venta», en tal sentido, es a todas luces falaz. Simplemente, porque el interés del comprador es hacerlo libre de vicios y, en consecuencia, con los debidos permisos del juez que administra el Concurso.

En la necesidad de recuperar agenda política por parte del gobierno nacional; gestión bajo desastre y, el de Santa Fe -que padece múltiples carencias- porque siguen sin aparecer soluciones a los problemas reales de la gente. En particular,» Rosario está desbordada por la inseguridad y el dominio narco sobre la política y la justicia.

Acaso, Omar Perotti quiera hacer la “Gran Néstor”, pues en su haber tiene un plazo fijo de $ 63.000.000.000.- “mientras tanto”, los santafesinos padecen penurias.

Mientras tanto, el hecho de que el alcance de la significación que se hace con estas bajezas evidencian la limitación de no tener acceso a la causa misma de los hechos, sino a lo que las noticias dicen de ellas y como influjo. En general, quienes padecen un proceso de este tipo, la mayor preocupación no está en el resultado final del mismo, sino en el daño que les causa su vivencia y desarrollo, aun cuando al final pudiera serles favorable. Omar Scarel lo sabe en profundidad.

La política moderna, en particular la de Argentina, se sirve de esta circunstancia atrozmente. La causa Vicentín es prototípica de esta descripción; más allá de si efectivamente existen reproches de alguna naturaleza.

El estropicio va por dentro, mientras tanto, el huracán colérico arrecia afuera. El azufre de la política siempre tiene un papel protagónico, maldito.

Bernardo Basombrío