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Mercados inquietos

El mercado está paralizado dentro de los rangos esperables y a la espera del resultado de las elecciones presidenciales de USA. La volatilidad extrema desde el punto de vista macro, y en medio de esto, nuestros mercados están sostenidos aún por la demanda, un clima incierto en Sudamérica y el mercado de físicos ajustados.
El clima en Brasil no parece ser un gran problema, la siembra de soja avanza a un ritmo de alrededor un millón de hectáreas a diario, y se estima que alcanza el de 42 %, básicamente en línea con el promedio de cinco años del 44 %.

Cargos de soja desde USA a Brasil es lo que estuvimos presenciando los últimos días, y aunque esto les agrega soporte a los mercados, no creemos que el volumen sea suficiente para mover en magnitud la hoja de balance de ninguno de los países. Este es el mismo pensamiento que manteníamos cuando los brasileños retiraron el impuesto a la exportación a países extra-Mercosur.

De todas maneras, sin un verdadero problema meteorológico en Sudamérica, se podría argumentar que la soja estaría en los niveles de resistencia, sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer y en Argentina la ausencia de lluvias nuevamente aparece como una amenaza en los mapas.

La región del Mar Negro ofrece menor oferta de granos que la proyectada, las lluvias no llegan en abundancia y esto adhiere a más factores de sostén. La próxima semana tendremos un nuevo reporte de oferta y demanda mensual del USDA, y los pronósticos de estimadoras privadas han recortado sus valores de producción de soja y maíz en USA en la previa.

En este momento, nos inclinamos a entender que el mercado se encontraría más cómodo comprando una caída que vendiendo un rally, pero no nos sorprendería presenciar que el mercado se mantenga altamente volátil hasta que tengamos una mejor idea de cómo se va a sacudir el sistema político en USA.

Celina Mesquida, desde Agroeducación