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Maizar con edición virtual

“Aprovechando las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías, nos comprometimos a hacer un congreso diferente, que marcara un antes y un después en la organización de congresos virtuales en la Argentina. Sí: las cadenas del maíz y el sorgo proponiéndose, una vez más, estar a la vanguardia del cambio y la adopción tecnológica”, dijo Agustín Tejeda, presidente del Congreso Maizar 2020, en su discurso inaugural.

“Como consecuencia de la pandemia, la economía global sufrirá una profunda recesión este año, que provoca un importante descenso en la demanda y los precios de nuestros productos. La Argentina, que ya transitaba una importante crisis económica, será uno de los países más afectados, con niveles de pobreza y desocupación alarmantes”, señaló.

No obstante, “la humanidad debe atender las demandas crecientes de una población en aumento; y revertir, al mismo tiempo, los impactos negativos sobre el medio ambiente y los recursos naturales. Es imperativo transitar el camino hacia una sociedad más sostenible y equitativa. Y de aquí el lema que hemos elegido para este Congreso 2020, una pregunta que nos desafía a todos: ¿Estamos preparados?”.

Para responder esa inquietud se convocaron más de 80 especialistas, que debatieron en cuatro salas en simultáneo, organizadas en casi 40 paneles y talleres, sobre tres ejes temáticos: economía y mercados; sostenibilidad, innovación y nuevas tecnologías; y nuevos usos del maíz y del sorgo.

Alberto Morelli, presidente de Maizar, agradeció a todos los integrantes de cada eslabón de la cadena por seguir trabajando durante la pandemia, y repasó las cifras de este sector: “El año pasado, el complejo maicero, incluyendo las cadenas de carne bovina, aviar y porcina, y la de lácteos, aumentó sus exportaciones más de 37 % frente al 2018, siete veces más que las exportaciones totales de la Argentina (5,4 %). Las divisas por esas exportaciones, que fueron a 150 países, generaron más de u$s 10.600 M, casi el 16 % de todo lo que despachó el país. Los múltiples productos agroindustriales que derivan del maíz y del sorgo generan más de 735.000 puestos de trabajo distribuidos equitativamente en la mayoría de las regiones del país”, por lo que estas cadenas pueden verse como las más federales de la Argentina.

El ministro Basterra, en su presentación, se refirió a dos aspectos que esperan las cadenas: “Tenemos un desafío importante que es el de revisar la ley de biocombustibles para encontrar una normativa que permita hacer progresar esta actividad, que no solo nos genera etanol sino también burlanda. La posibilidad de fertilizar también tiene que estar dentro de una política de recuperación del capital natural”.