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Girasoles por el norte santafesino

Desde el sur del departamento de San Justo, hacia el norte y en la provincia de Santa Fe, el girasol se siembra en los primeros días de agosto con una densidad aproximada de 50 mil semillas por hectárea, siempre dependiendo del ambiente. Por la naturaleza de los suelos lo usual es aplicar fertilización fosforada. Luego, si evoluciona bien, en estado vegetativo es común realizar un agregado de nitrógeno. “Sin embargo todas las prácticas de manejo dependen del ambiente particular que vaya a explorar el cultivo en nuestro lote”, destaca la ingeniero agrónomo Gisela Rullo –que además compone la Red In de distribuidores de Nidera-, sin descontar un buen control de malezas gramíneas como de hojas anchas.

“Este fue un año excepcional donde no faltó agua y los rendimientos fueron muy buenos”, dice la asesora y recuerda que en su zona, y cerca de la localidad de Reconquista, se siembran más de 90 mil hectáreas. “Cuando tiene buen precio, todo el área se destina al girasol”, confirma.

Dice y hace hincapié en el protagonismo de la variedad del girasol Paraíso 1600 CL Plus, un híbrido linoleico de ciclo intermedio largo que se plantea como una muy buena opción para doble cultivo. Aunque su gran adaptabilidad le permite ser sembrado en todos los ambientes del país, se recomienda especialmente para la zona norte donde encuentra su mejor comportamiento. Con buen perfil sanitario y resistencia genética en lo que respecta a Roya negra y Downy Mildew, aporta también muy buena agronomía y se destaca por sus altos niveles de materia grasa, que rondan entre el 51 % y 52 %.