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Crónica de cierre a un «casillazo»

El plan llevaba más de dos meses, que parecía una idea lejana y remota: ¿Ir a hasta San Nicolás, en Buenos Aires, a manifestarse? La variante innovadora cargó con el vocablo “casillazo” y que las redes supieron tomar. Lo que es más importante, es que fue esta partida de hombres de Chaco la que logró captar la atención de toda la prensa concitando una alta expectativa de lo que fuera a suceder en la asamblea nacional de productores auto convocados. El día elegido no fue menor, el 11 de marzo: Se cumplirían 12 años de la Resolución 125, donde el entonces gobierno de Cristina Fernández pretendía imponer Derechos de Exportación al 44 % móviles.

Los sucesos de esa medida crearon una intensa oposición del campo y que obligó a derogar la medida a través de una agitada compulsa en el Congreso Nacional. Como le dicen, “La 125” tiene un símbolo muy fuerte para cualquiera que vivió ese tiempo, particularmente si es productor agropecuario.

El casillazo cobró forma primero y vigor después, al materializar imágenes y videos que se fueron replicando en las redes y que, diferentes medios fueron tomando para hacer la cobertura periodística, acaso en vigilia siguiendo las novedades hasta tener el primer encuentro en Buenos Aires. El acarreo casillas, daría un color extra, aprovechando la vidriera de una muestra agropecuaria para manifestarse en sus inmediaciones contra las políticas del actual gobierno dada la actualización sobre los Derechos de Exportación (DEX) en diciembre, seguido de una suba de 3 % y, luego de otro 3 %, que se vuelve intolerable con el desdoblamiento cambiario. Quizás esto último como lo más grave que implica aceptar la liquidación de la cosecha con un dólar de $ 42 pero a la hora de comprar insumos se impone un tipo de cambio oficial, casi el doble.

Desde la mañana del 9 de marzo en las inmediaciones del acceso a Charata, Chaco concentró una partida de productores de esta región, al son de bocinas. En un tramo crítico, sobre la RP 95 en la proximidad de San Bernardo, Santa Fe, unos pozos imposibles a cualquier ánimo y paciencia obligan a extremar cuidados a paso de hombre. Se rompió la rueda de la casilla de la casilla de Oscar Rojas, a cuidado de Kovalzuk. El percance se convirtió en colectivo, obligando a toda la caravana a detenerse en solidaria compañía de grupo. Las previsiones estaban contempladas con un taller mecánico a manos de las habilidades del «Pájaro» Barrera, Enzo Giraudo y Néstor Sabatté, quienes una hora más tarde facilitaron la continuidad del periplo por Tostado hacia Ceres, bajo un sol intenso.

En una camioneta, Rodrigo Favarón pedía insistentemente a su padre ajustar el frío del Acondicionador de Aire; es que el agobio del calor norteño no daba respiro por su carácter de soplete. Una molestia menor frente a las inclemencias en esta región del país que, suma distancia a los puertos encareciendo costos, falta de infraestructura adecuada. Llegar desde el Norte a los puertos de Rosario es más de 20 veces más caro que enviar de Rosario a China por barco. Además, el ya citado clima que no concede regularidades previsibles a la hora de cuidar la campaña agrícola.

“La perla del Oeste” chaqueño es el mote con que se designa a Charata, epicentro comercial del departamento de Chacabuco, agronómicamente la más importante de la provincia. De hecho si no hay agro o ganadería todo parece languidecer al amparo del Estado provincial.

Camionetas y casillas conformaban una larga columna que a su paso era saludada por bocinazos de colegas, autos o camiones. Carlos Favarón llevó a sus hijos Rodrigo, que estudia Derecho y, Simón de 13 años muy interesado en cuestiones de campo aprovechando a seguir a su padre cada vez que puede: “Va derecho al campo”, dice orgulloso su padre. En otra camioneta con su casilla iba Juan Monín, de la Rural de Sachayoj (Santiago del Estero) acompañado por Marisa Schahovskoy, de Las Breñas. Luis Devoto, de Gancedo, llevaba otra y, así la columna: Diego Putignano con su hijo Rocco; Jorge “el Negro” Soler; José Luis Schahovskoy de la Rural de Las Breñas. El casillazo sumaba en larga caravana a Jaime Kotulevich, Oscar Rojas y su hijo Alexis de la Cooperativa de Las Breñas, quienes hicieron una asistencia fundamental y paciente con capacidad de independencia para lograr las imágenes y subir las notas a los medios vía redes, al adelantar lugar en alguna estación de servicio. Sumaban GianCarlo Langellotti, Néstor Sabatté, Nelson Barrera, Pedro Chaparro, Nelson y Gustavo Schuap, Franco Ferraro, Miguel Woitiuk, Alexis Kovalzuk, Nelson Krutin, Rubén Díaz, Enzo Giraudo y, Pedro Chaparro acompañado por Claudia Barrio, docente de Charata.

Los handies de radio y el grupo de WhatsApp en los celulares ayudaban a la comunicación grupal, sobre ritmo, percances y miedos: “¡Puesto de policía, chau!” interrumpe la monotonía de la ruta, por la tarde agitando la forma de pasar. “Júntense todos, en caravana, para impresionar más”, intercambiaba Favarón, con quien lo siguiera. Con la respiración contenida y actitud de “Está todo bien, seguimos” la policía en la ruta no se inmutó –tal vez impresionada- y se alcanzó el enlace de la Autopista Santa Fe – Rosario.

El calor aflojaba y no había sorpresas, la distensión se empezó a hacer evidente en los intercambios radiales con la vista puesta en Arocena, Santa Fe, donde un enorme playón de estación de servicio daba lugar a un campamento. Acomodados, con las caras refrescadas con la cisterna de agua potable traída en otra camioneta se pudo abordar con más decencia el extraordinario, por delicioso, arroz al disco con carne preparado por la experta mano de Nelson “Pájaro” Barrera y los Schuap. Aplausos para ellos, siempre bien dispuestos y con buen humor. Cae el telón al día uno bajo el zumbido de grupos electrógenos dando lugar a confidencias sobre un grupo sólido o juegos de carta.

El amanecer se presentó caluroso y rápidamente se organizó la salida con destino a San Nicolás. La autopista de Santa Fe a Rosario y, de allí a San Nicolás era toda una incógnita en cuanto a si habría impedimento por parte de la policía. De todas maneras los semblantes reflejaban la decisión de llegar, como el marino que abre su carta de navegación en Alta Mar y, sin tener el horizonte a la vista pone proa en su capacidad y fe hacia el destino encomendado.

A partir del ingreso a la Autopista todo cobró un ritmo más ágil y las comunicaciones con las columnas de productores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos iban buscando coordinación para llegar juntos a una hora señalada a San Nicolás.

Los ensayos de video y fotografía con Alexis Rojas al volante pusieron a prueba nervios de acero. A un lado, con la columna acompañaba la policía –malhumorada- por la inocente distracción de atraso en forma de trencito cuando se ocupaban ambos carriles generando atraso. Inocentes caras de “Yo no fui, ¿Qué pasó?” se hacían las desentendidas con los patrulleros que, desesperados buscaban poner orden al tránsito. Los nervios venían por la coordinación de lograr la mejor imagen en video para subir a las redes. Tras dos intentos fallidos, se pudo lograr con intensos bocinazos y, próximos a San Nicolás.

El arribo se hizo ágil y emotivo con aplausos que dieron calidez al esfuerzo. Armando Zavala, de Salto, ponía color dando nombres con su megáfono infaltable. Arriba de la loma quedó un campamento frente a la muestra agropecuaria aguardando el “Día D”. Un cordero a la parrilla hizo el pase de magia para acercar conceptos y visiones entre los auto convocados en general, y los de Chaco. Se buscaba por diversas fuentes confirmar asistencias o desmentidas de tal o cual para el icónico 11 de marzo, a doce años de la Resolución 125. Algunos periodistas se acercaron a hacer sus crónicas para tener, también, pormenores sobre la asamblea del día siguiente.

El amanecer del 11 de marzo, con el correr de las horas traía su preocupación: intensos nubarrones se acercaban. Como una pesadilla, puntual, una fuerte tormenta cayó a la hora señalada para la convocatoria, desarmando el acoplado con sus potentes parlantes. Apiñados a la intemperie, pero guarecidos en grupos bajo lonas diferentes cantidades de personas se apiñaban más acá o allá: los diputados Torello, Castets, Lehman, Maquieyra y el senador De Angeli daban vueltas. Luis Miguel Etchevehere y Santiago del Solar, ex ministro y su Jefe de Gabinete, también acompañaron. Más tarde pasó José Luis Espert. Desazón, hubo, al no saberse nada de los dirigentes del 2008 en una fecha tan importante y el rebote ante los medios: tampoco asistiría la actual dirigencia de la Comisión de Enlace. De todas maneras se había establecido: “Asamblea nacional de productores auto convocados” el sólo título alcanzaba.

Comenzó una improvisada y apiñada conferencia de prensa a manos de productores que se habían acordado como voceros ante los medios. Hubo un largo ida y vuelta con los periodistas. Ariel Bianchi (Guerrico –Buenos Aires) abrió juego; hacia su izquierda estaban Carlos Favarón (Charata, Chaco), por detrás Juan Monín (Sachayoj, S del Estero), Ariel Pla (Pilar, Córdoba). Hacia la derecha de Bianchi, Iván Castellaro (Ruta 9 y R 172) Diego Pascuale (Cruce R 34 y AO12) y, Dieter Von Pannwitz (Carcarañá).

Favarón, preocupado, inició ante la rueda de prensa dando nota: “Aportamos u$s 180.000.000.000 desde la década pasada y no vemos que se haya reducido pobreza. A su vez, quedaron productores en el camino. Estamos dispuestos a ser solidarios, pero voluntariamente y, no con una pistola en la cabeza. Desde el campo podemos aportar, pero con disminución gradual y desaparición definitiva de retenciones a cinco años. Hoy, creemos viable 24 % Soja; y 5 % para maíz y Trigo. Creemos que las Economías Regionales no deben tener ningún tipo de producción. La segmentación no es viable.”

Un cronista consultó sobre alguna representación política, que fue negada rotundamente por Dieter Von Pannwitz “Somos auto convocados, no representamos ningún color político. Hay que distinguir de lo partidario con lo agropecuario”. A la siguiente pregunta tomó la palabra Ariel Plá para dejar en claro que la unidad de los productores de base hacia las entidades es la columna del movimiento agropecuario, como en el 2008”, a su vez invocó la plena vigencia del Manifiesto de Salto, dado a conocer en el 2008. A su vez, desmintió categóricamente los dichos del presidente Alberto Fernández en cuanto a la conformidad de las medidas tomadas en contra del sector. Iván Castellaro señaló: “No somos golpistas, ni parásitos. Nuestra producción los asiste en sus mesas todos los días. Es claro que el campo produce alimentos y, los políticos producen pobres”.

Juan Monín remarcó: “la situación de quebranto para los productores agropecuarios del NEA y del NOA. El desdoblamiento cambiario hace una retención encubierta que pasa del 33 % al 57 %, más impuestos provinciales”. Dieter Von Pannwitz hizo pedido que “se cambie, en cualquier caso las retenciones por impuesto a las ganancias por ser coparticipables”. Ariel Bianchi volvió al ruedo “Es importante, no puede ser que el ajuste lo pagan los que laburan. La clase política tiene que hacer lo suyo”. Cuando Castellaro retomó hizo una observación gráfica “La muestra agropecuaria que tenemos enfrente es industria que se sostiene con el campo. Si dejamos de producir, automáticamente la gente se queda sin trabajo y cae la industria”. Por su parte, Diego Pascuale fue contundente: “No puede ser que 12 años más tarde los mismos personajes vuelvan con estas ideas. Esto es ideológico”. De pronto, irrumpió enérgicamente José Luis Schahovskoy, “Nosotros aprendimos, pero necesitamos que la clase política aprenda; ¡no puede ser, no repitamos las mismas recetas! Es un mensaje para toda la sociedad. Disculpen mi vehemencia; somos parte de la solución, no del problema”. Al volver a tomar la palabra Von Pannwitz hizo una descripción con números claros de “El engaño que resultan las compensaciones, que nunca vuelven”.

El cielo ofreció su pausa, justo al término de la conferencia de prensa y se dio lugar para comenzar la asamblea, esta vez con el limitado alcance del megáfono desde un acoplado.

De la partida de productores chaqueños pusieron voz Juan Monín, quien remarcó la ruralidad como modo central a la forma de vida que tiene el campo como actor social y económico en la vida del país. A su vez destacó la necesidad práctica de hacer docencia respecto de ello y puso énfasis al denunciar el desdoblamiento cambiario. Fue apoyado con aplausos en su cierre: “¡Muerto antes que arrodillado!”. A su turno, Carlos Favarón propuso innovar con el modo de protesta, que no debería ser igual al del año 2008. Y, sutil, dijo “Lástima que las sillas de los San Martín estuvieron vacías, pero mucho más triste es que los hijos de San Martín no estuvieron en el homenaje”, mirando sobre cuatro sillas vacías en el acoplado. Luego seguiría Ariel Plá, recalcando: “Productores somos todos; no nos segmentamos ni nos dividimos”. Por su parte, Claudia Barrio puso voz al megáfono dando cuenta lo que es ser parte del interior productivo y profundo.

Pronto, la lluvia volvía a acosar, para acompañar el resto del día aguardando en las respectivas casillas. Siesta, mate, cartas o repaso de la situación con la sensación fuerte de que el clima malogró mucho. No obstante, flotaba la sensación de fuerza y nota que dio moverse desde Chaco hasta Buenos Aires, casi como un empuje unánime que sirvió como sostén de presencia a la general de la asamblea.

A la madrugada del día siguiente se ordenó una salida rápida y febril, aunque muy trabajosa para una de las camionetas con su casilla que fue derivando en amenos intercambios a medida que se aflojaban las tensiones de la jornada anterior. La sensación de deber cumplido y compromiso quedan para capitalizar y tomar envión para el próximo capítulo.

Mientras, el debate interno sigue con la fortaleza de haber interactuado personalmente dos días con productores de otras latitudes, ampliando espectros, quitando prejuicios y haciendo más confiable a la red de auto convocados. Así, se renuevan las ideas y ordenan para barajar a la continuidad en la búsqueda que marque un camino a una política agropecuaria confiable y que dé lugar a su derrame en las respectivas comunidades de las provincias.