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Reflexión y perspectiva a 12 años de la Resolución 125

ROSARIO 25-05-2008 VISTA DESDE EL PISO 17 CUANDO SE LES PIODIO QUE BAJARAN LAS PARCARTAS EN EL CTO DEL CAMPO EN ROSARIOO

A 12 años de la protesta por la Resolución 125, cabe un repaso reflexivo y oportuno sobre consideraciones de valor que dejó para la historia. Quien escribe y fundamenta ha realizado más de 1800 entrevistas entre La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, hablando con productores, acopios, empresas del sector proveedoras de insumos y, de servicio. A su vez, hizo lo propio con cooperativas de primer grado e instituciones locales y figuras políticas. 

Fue una apropiación de la renta agropecuaria, definen. Considerada mayormente como ideológica, antes que económica. Cabe recordar que bajo un contexto político populista, desde el año 2003, el gobierno de los Kirchner ha ido peleando con diversos actores sociales: la Iglesia, las FFAA, el abuelo amarrete o Blumberg, como ejemplos. Para ello, utilizó diferentes vías de comunicación para intimidar: la cadena nacional, los medios de prensa, la AFIP, siempre valiéndose de información confidencial con recursos del Estado. 

Precediendo, intercalando o a posteriori, al sector agropecuario le fueron aumentando los derechos de exportación poco a poco. Además del cierre de exportaciones de carne en el año 2006, le sucedieron, un año más tarde, el precio de corte sobre la leche en polvo, afectando los ingresos de los tamberos. En el 2008, también, con la recarga de los derechos de exportación indicados en la Resolución 125, cierran las exportaciones de arroz, que perdió una oportunidad única de re acomodarse financieramente. 

Como contrapartida el campo le dijo al gobierno: «Hasta acá», validos por medio de asambleas al borde de las rutas en numerosas provincias, demorando a quien transitara para informarlo de la situación. «Vamos camino a un rebeldía incontrolable», dijo por entonces el dirigente de FAA, Eduardo Buzzi. Si bien al 98 % de los entrevistados no le gustó la metodología, que iba contra sus propios principios, alegan que la circunstancia los obligó dado que no había otra opción. Particularmente, cuando la presidente Cristina Fernández los agravió con modos, formas y expresiones. 

Un elemento interesante que aparece es el personaje urbano, con la expresión «Estoy con el campo» por convicción o tal vez ante el temor de que luego fuera vapuleado por las autoridades de entonces.  

Los productores hicieron intensas gestiones ante el Congreso Nacional, adonde la medida fue enviada por el Ejecutivo, luego derogada. A lo largo de 129 días de protesta la sociedad estuvo en vilo por el fuerte alcance mediático, deparando altos grados de tensión. La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias atenta a esa crispación, no quiso hacer uso del poder político adquirido y, para desconcierto de la sociedad que los apoyó los productores se volvieron a sus explotaciones a hacer lo que sabían. Quedó un vacío de poder donde el gobierno retoma la iniciativa, un par de meses más tarde. Es llamativa la cita del entonces ministro Florencio Randazzo, cuando al leer el resultado de la votación por las elecciones nacionales del 2011, agrega: «El campo votó apoyando la fórmula oficialista». Esta falsedad creó desencanto o aversión en los ciudadanos que apoyaron el reclamo del 2008. 

Existe una amplia coincidencia en que la protesta del 2008 fue un embrión, como actitud de cambio, entre los productores y/o en la sociedad. Este umbral de participación, que decayó en su fuerza y euforia inicial, actualmente es mayor previo al año 2008 y en el sentido de compromiso con las instituciones locales o en relación a los deberes cívicos, como fiscalizar una mesa. Desde entonces y cuanto menos vale la atención que se le prestan a los sucesos de la realidad nacional y, que por carácter transitivo arrastró a buena parte de la ciudadanía a ser más consciente de esta necesidad frente a otro mensaje de una generación anterior que invitaba a no comprometerse con la política. 

En el agro reconocen una falla en la comunicación entre los líderes y la masa crítica de productores en el compromiso pro sectorial, que lo entienden como una pérdida de tiempo antes que una inversión en logros a sus objetivos o consensos, por ejemplo: Ley de semillas. Así las cosas, creen que las entidades madres tienen labor insuficiente o que nunca alcanza, de todos modos. Localmente, muchas instituciones locales han mejorado y, gran cantidad de productores se involucraron en política. 

Se percibe que la llamada grieta siempre existió desde los tiempos de Rosas y Urquiza; son de cada generación, que ha tenido la suya. Cristina Fernández puso la propia a todo volumen 

Entre los principales atributos de la protesta de 2008 se cuentan el mandato de unidad de las bases como elemento central, donde la capacidad de movilización, de comunicación y de logística fueron virtuosas. Autoconvocada, espontánea y, genuina sirvió para quitar una enorme cantidad de prejuicios infundados entre productores, sea por diferente escala productiva, institucional o social. Destacan su visibilización como actor social y haber dado mayor conocimiento sobre lo que es producir alimentos. 

Vale citar el surgimiento de los denominados productores «autoconvocados» de reconocida fuerza y presencia imprimiendo presión desde las bases hacia las entidades del campo y, que sirvió a un útil equilibrio ante el gobierno.

El productor se define por su tradición heredada de familia, en una actividad que ama lo que hace, como su forma de vida donde destaca el vínculo con la tierra.