EDICIONES ANTERIORESTodas las ediciones anteriores en su versión electrónica

Relevamiento de Emergencias Agropecuarias

La Dirección Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios tiene a su cargo la gestión de la emergencia agropecuaria, en virtud de la sanción de la Ley 26.509 del año 2009. A partir de la creación del Sistema Nacional para la Prevención y Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios, la Dirección se ocupa de gestionar la prevención y mitigación de los daños causados por eventos climáticos, meteorológicos, telúricos, biológicos o físicos que afecten significativamente la producción o la capacidad de producción agropecuaria, en la medida que pongan en riesgo la continuidad a las explotaciones familiares o empresariales, afectando directa o indirectamente a las comunidades rurales.

Los Beneficiarios, son los productores comprendidos en las zonas de emergencia agropecuaria deberán encontrarse afectados en su producción o capacidad de producción en por lo menos el 50 %. Los productores comprendidos en las zonas de desastre deberán encontrarse afectados en su producción o su capacidad de producción en por lo menos un 80 %

Los Beneficios, son asistencia financiera especial para productores damnificados: Espera y renovación de obligaciones impositivas, suspensión de iniciación de juicios por cobros de acreencias vencidas, líneas de crédito especiales – con recursos del FONEDA –  destinadas a garantizar la continuidad de las explotaciones, la recuperación de las economías de los productores afectados y el mantenimiento de su personal.

-Asistencia técnica financiera mediante ANRs: Para gastos de inversión que permitan recomponer la capacidad productiva, priorizando productores familiares de baja escala, mediante coordinación con entes públicos y/o consorcios camineros- con recursos del FONEDA.

-Medidas Extraordinarias: AFIP: No retención del impuesto a las Ganancias a productores que se encuentren en categoría 2 y 3 del SISA, que cuenten con certificado de emergencia. SENASA: Facilitación en el traslado de hacienda. MAGYP: Contemplación en el peso mínimo de faena en zonas declaradas en emergencia. Por Resolución del Ministerio, se modificó el Manual Operativo de la Ley 26.509, incluyendo como beneficiarios indirectos del Sistema Nacional para la Prevención y Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios a los Consorcios y/u otro tipo de asociación con competencia para la recomposición, mantenimiento y/o mejorado de caminos rurales en zonas que hubieran sido declaradas en emergencia y/o desastre agropecuario a nivel nacional. Anteriormente, sólo los entes públicos eran beneficiarios indirectos sujetos de asistencia.

Entre los años 2016-2019 hubo 103 Declaraciones de Emergencias Agropecuarias, con 17 provincias damnificadas para el primer año, 16 el siguiente y, en el 2018 alcanzó a 13, llegando al número más bajo en 2019 en 11 provincias.

Se distribuyó en ocho eventos climáticos: heladas, granizos, incendios, nevadas, inundaciones, lluvias torrenciales, sequías y vientos intensos.

Las producciones afectadas fueron las agrícolas, ganaderas, frutícolas, apícolas, hortícolas, agricultura familiar, algodoneras, lecheras, forestales, vitivinícolas, frutos secos, olivícolas, pesca artesanal, forrajeras y yerba mate.

La Ley Nº 26.509 crea el Sistema Nacional para la Prevención y Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios. El mismo cuenta con un Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (“FONEDA”). Dicho fondo destina sus recursos a la financiación de programas, proyectos y acciones para mitigar y recomponer los daños ocasionados por la emergencia y/o desastre agropecuario, mediante acciones aisladas o coordinadas, según el caso, a la ocurrencia de la emergencia y/o desastre agropecuario. El monto mínimo que el presupuesto general de la Nación podrá asignar al FONEDA es de $ 500 M.

A su vez, a través de la Ley Nº 27.118 de Agricultura Familiar se dispuso la afectación de un 20 % de los recursos del FONEDA, es decir al menos $ 100 M, a acciones de prevención de daños por emergencias y/o desastres agropecuarios sobre la agricultura familiar.  Sin perjuicio de esto, la mayoría de las asistencias beneficiaron especialmente a productores de la agricultura familiar.

Uno de los eventos climáticos que se presenta con mayor recurrencia y con mayor nivel de daño es la sequía. Por ello se creó un programa para prevenir o morigerar los efectos de futuros déficit hídricos, disminuyendo la vulnerabilidad de los productores agropecuarios frente a este evento.

A traves de la financiación de proyectos que incrementen la disponibilidad de agua mediante la adquisición de bienes y la realización de obras comunitarias de infraestructura para el acceso, almacenaje y conducción de agua.

A través del Programa de Bienes de Capital se orientó la ejecución del fondo al fortalecimiento de los parques de maquinarias viales y agroproductivas de las Provincias, Municipios y Consorcios Camineros, para que estos puedan trabajar en recuperar la transitabilidad de los caminos rurales y mejorar su conectividad. En este sentido, se entregaron 125 maquinarias viales y 178 maquinarias agroproductivas.

Para el período analizado, las líneas de crédito bancarias con bonificación de tasa de interés por parte del Ministerio y para capital de trabajo e inversiones, tuvo a través del Banco Nación, 304 beneficiarios PyMes, 13 Cooperativas y 106 productores.

En el caso del Banco Provincia de Buenos Aires, alcanzó a 99 empresas agropecuarias, por los años 2017/18. El Banco de Córdoba otorgó a 25 empresas agropecuarias las líneas citadas.

Las comunas o municipios en el año 2017 que tomaron las líneas para maquinaria vial fueron por Nación Leasing 1 comuna y, 4 en el caso de Provincia Leasing.

Durante esta gestión se ha puesto el foco en optimizar el tratamiento de las Emergencias Agropecuarias en busca de una mayor eficiencia en la utilización de los recursos, destinados a la prevención y mitigación de los efectos negativos de eventos climáticos y meteorológicos adversos que afecta a la producción y/o capacidad de producción agropecuaria.

A través del análisis de mapas generados con las bases históricas del registro de las emergencias agropecuarias declaradas a nivel nacional en los últimos 14 años se han identificado las áreas de trabajo en cada región de acuerdo a los eventos climáticos, meteorológicos, telúricos, biológicos o físicos que registran mayor recurrencia.