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Ambiente y carácter productivo, falta de sentido común

Los mal llamados ambientalistas o ecoterroristas acosan tirando la piedra y escondiendo la mano, en un contexto de país donde se exceden muchas normas y leyes con absoluta indiferencia. Y, a su vez quienes acusan de excesos los practican.

Fueron detenidos e incomunicados tres productores de Pergamino, Buenos Aires, días atrás al llevar a cabo una práctica de pulverización, pero que tuvo el exceso de 10 metros -en campo propio-, sobre el área restringida.

Existe una fuerte presión en el mundo respecto de las prácticas productivas, con absoluto desconocimiento del tema que, en rigor, son las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) aplicadas bajo precisas condiciones de ambiente y que cumplen con pautas y dosis aprobadas por la ciencia resultando inocuas a la salud animal y humana, preservando el cuidado del medio ambiente.

La Justicia investiga si hay mérito para procesar a tres acusados por pulverizar sobre 10 metros de una franja de restricción de 100 metros, para una escuela y en un barrio de Pergamino, Buenos Aires. Así, el propietario del predio rural, Marcelo Daniel Acervo; el ingeniero agrónomo José Luis Grattone -arrendatario del campo- y el operario aplicador de fitosanitarios fueron detenidos y encarcelados por un día como coautores penalmente responsables del delito de “contaminación del ambiente”.

La denuncia fue presentada por Sabrina Ortíz en representación de la Asociación Madres de Barrios Fumigados de Pergamino. Ya en abril último, el Juez Villafuerte Ruso, titular del Juzgado Federal Nº 2 de San Nicolás, había iniciado una causa a otros tres productores, Fernando Cortese, Mario Roces y Víctor Tiribo, por el mismo y supuesto delito.

Estos últimos fueron procesados y, en caso de ser hallados culpables podrían enfrentar una pena de entre 3 y 10 años de prisión. Se les impuso un embargo millonario sobre sus bienes.

En abril del 2019 el mismo juez ya había prohibido aplicar en predios rurales lindantes a los barrios Villa Alicia, Luart Kayad y la Guarida y/o a menos de 600 metros de los mismos.

En septiembre último, Villafuerte Ruzo prohibió pulverizar a menos de 1095 metros de cualquier zona urbana de esta ciudad bonaerense y a menos de 3000 metros si la práctica es aérea y, luego de que Ortiz presentara estudios sobre un “presunto” daño genético a su familia.

La certeza es que la ciencia se funda en largas pruebas y estudios de extremo rigor y que, las utilizaciones de los productos fueron sometidos a los rigores del caso. Que, comercialmente están debidamente aprobados en muchos países del mundo. Mientras, las BPA efectuadas bajo las condiciones ambientales del caso sean ejecutadas según se establece en el mundo, y en Pergamino, hablan de “presuntos” daños sin dar con el rigor de la prueba científica….. los mismos que acusan tiran papel higiénico, plásticos, comidas, consumen combustibles o insecticidas tóxicos para uso doméstico, se alimentan de lo mismo que los productores le dan a sus hijos. Falta de sentido común.