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Evolución del valor de la uva

A tipo de cambio promedio, en dólares a valor nominal y sobre datos de la Bolsa de Comercio de Mendoza se analiza la evolución del precio de la uva, por color, del último lustro. En el período bajo análisis los precios de los tres tipos de uva -tintas, blancas y rosadas- mostraron tendencias similares.

Para los años 2013 a 2015 las uvas blancas, rosadas y tintas perdieron su valor en términos de dólares un 19 %, 56 % y 25 %, respectivamente, mientras que para los años 2016 y 2017 observan una suba del 161 % en blancas, 281 % en tintas y 242 % en rosadas. En 2018 los precios cayeron: un 36 % las blancas, 42 % las uvas tintas y un 50 % las rosadas; lo que se puede explicar por la fuerte devaluación del año. En todo el periodo, las variaciones fueron de 63 % para las uvas tintas, un 36 % las blancas, y las rosadas se mantuvieron constantes.

En el análisis por variedad, el comportamiento es el mismo caen entre 2013 y 2015, pero suben durante los años 2016 y 2017, volviendo a disminuir en el año 2018.

Las uvas tintas con cerca del 53 % del total de cosecha 2018, la variedad Malbec es la uva más preponderante en términos de volumen, representando entre el 21 % -dependiendo del año de la cosecha- y el 33 % sobre las uvas tintas. Analizando todo el lustro, el precio creció un 68 % alcanzando los 0,74 u$s/kilo.

En orden de importancia por volumen cosechado, le siguen al Malbec las uvas Bonarda con el 10 % de la cosecha total y 21 % de las tintas, el Syrah con 5 % de la cosecha total y 10 % de las tintas y, Cabernet Sauvignon con 5 % de la cosecha total y el 9 % de las tintas.

Pedro Giménez es la uva blanca con más participación de las uvas blancas, presentando un 6% de la superficie total cosechada y un 35 % del total de las uvas blancas. Su precio también fue consecuente con el comportamiento del precio promedio total y de uvas blancas, arrojando una variación nula en todo el período, donde su precio resultó ser de u$s 0,17 por kilo.

En orden de participación le sigue la uva Chardonnay, Torrontés Riojano, Chenin y Sauvignon Blanc, respectivamente, presentando participaciones que van desde el 19 % hasta el 6 % de la cosecha. Todas siguen el mismo patrón de comportamiento.

Las uvas rosadas, con la Criolla Grande y Cereza son las principales en términos de cosecha del total de la uva y, de las uvas rosadas. Presentan una participación del 14 % y 12 % del total de uvas cosechadas, y en términos de cosecha uva rosada se dividen el 46 % y el 41 % respectivamente. Ambos precios se comportaron como lo hizo el promedio total, sin variaciones para la criolla grande y se retrae un 6,25 % la cereza, y en términos absolutos estos resultaron de u$s 0,15 y u$s 0,16 el kilogramo.

La uva que le sigue a estas dos es el Moscatel Rosado con una participación del 8,09 % del total de uvas rosadas y el 2,05 % del total. Su precio también se mantuvo constante en todo el período, en u$s 0,16 por kilo.

Un factor determinante del precio de la uva es la cantidad cosechada que es volcada al mercado por parte de los productores, si esta cantidad es abundante, pues el precio tenderá a caer, de lo contrario, tenderá a subir. No obstante concluir en base a un mercado cambiario y monetario bajo comportamiento de alta inestabilidad hace difícil discernir tales argumentos.