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En Liniers

Los últimos tres años la carne fue una ayuda para mantener los índices inflacionarios, corriendo por detrás de todas las subas de precios. El consumidor mantuvo su nivel de consumo per cápita, pero a la vez y como contraparte evidenció una descapitalización a los criadores.

En una construcción teórica -empalmando varias series- la inflación acumulada entre diciembre de 2015 y diciembre de 2018 daría 152 % de incremento. Con datos del Mercado de Liniers se realizó un cuadro comparativo tomando los precios promedios de cada diciembre, desde el 2015.

La categoría vacas se acercó, lejos, a los índices inflacionarios registrados. El resto tuvo más brecha. Los incrementos registrados durante enero del 2019 donde las lluvias retrajeron la oferta en la venta directa y generaron sobre el Mercado de Liniers una presión extra de la demanda, recuperando valores sostenidamente.

Enero 2019 fue alcista en general, dejando atrás el letargo de tres años marcando un incremento de más del 15 % en casi todas las categorías. Aun así, el precio de la hacienda está lejos de equiparar a la de la inflación en el mismo período de tiempo. Una encuesta del IPCVA en más de 200 carnicerías del AMBA, 80 en Rosario y 80 en Córdoba, comparando tres cortes enseña que los precios al consumidor subieron acompañando los de la hacienda, lejos de la inflación general.