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Retenciones confirmadas

Contra viento, marea y palabra del Presidente, el Gobierno impuso la vuelta a las retenciones, apremiado por la necesidad de cumplir la meta de déficit fiscal cercano a cero.

La alícuota que se impone a la soja pasó de 25,5 % a 18 %, más el gravamen general de $ 4 por dólar quedando alrededor de un 28 %. El maíz y el trigo tienen 10 % y todos los demás granos. Harinas y aceites de soja llegan al 18 % y, pagan $ 3 por dólar exportado, con una presión efectiva del 26 %. En carnes y leches llega al 7,9 % pagando $ 3 por dólar exportado, también.

El concepto expresado por el ministro Nicolás Dujovne de de cobrar $ 4 por dólar para las exportaciones primarias impone a que el maíz y el trigo tengan un gravamen del 11 % que, desde diciembre de 2015 habían dejado de pagar retenciones.

Con la siembra de maíz iniciada se imponen nuevas cuentas sobre las espaldas de los productores que achican sus retornos.

Sin embargo, se hizo una distinción para productos industrializados, que pagarán $ 3 en cambio para atenuar el impacto por tratarse de valor agregado.

La indicación de la “reducción al 18 % en la alícuota para porotos, harinas y aceite de soja”, guarda expectativa  respecto de si se estima que el aceite y la harina se consideran exportaciones primarias, y no se contempla la industrialización que tienen. El ítem es muy importante por la posición que ostenta el país en el ranking de los exportadores mundiales.

De esta manera el Gobierno espera una recaudación adicional en 2019 de $ 280.000 M, con lo cual pondría a cero su déficit fiscal, alienado con el apoyo del FMI. Vale notar que en los últimos 70 años la meta se alcanzó sólo siete veces.