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Estimando impacto de retenciones

Con el tema de retenciones tan candente vale estimar su impacto. Recientemente, a través del decreto 767/2018 el Gobierno modificó las posiciones arancelarias de más de 7000 productos, afectando a la mayoría de las economías regionales que llevan adelante nuestras cooperativas y sus federaciones, indica Silvina Campos Carlés, de CONINAGRO.

En un informe dado a la prensa resume la medida tomada y el impacto en cada uno de los capítulos, con base de información oficial, tanto en alícuotas como en exportaciones.

Los reintegros, en la práctica son alícuotas que se corresponden a una devolución de impuestos internos del contenido nacional del producto exportado. Y resultan en una herramienta de promoción de las exportaciones vía el evitar la doble imposición en el país de consumo.

El impacto de la medida analizada, en el área de Economía, de CONINAGRO, estimamos un ahorro fiscal anual de la medida para este año de u$s 202 M.

La cadena vitivinícola exportó en 2017 por $ 894 M, contando con reintegros promedio de 5,83 %. Es decir que, por cada u$s 100 de exportaciones, casi u$s 6 retornaban luego de realizada la transacción como devolución de impuestos. Luego de la medida, los reintegros se reducen en un 48 %, siendo que el retorno en la actualidad se estima en u$s 3 por cada u$s 100 de exportaciones. Y esta medida implica que el costo fiscal del impulso a las exportaciones pasa de ser u$s 52 M a u$s 27,03.

En detalle en esta cadena, para el vino, se observa el cambio en los reintegros del 6 % al 3,25 %, siendo una reducción en puntos porcentuales de 2,75 lo que impacta en u$s 24 M a ese producto.  Para la pasa de uva, la reducción es mayor, alcanzando el 85 % del reintegro.

En la cadena de la papa, que contaba con reintegros promedios del 4,05 % y pasaron a ser de 1,25 %, siendo que esa cadena exporta por casi u$s 180 M.

La exportación de peras y manzanas también vieron modificado su valor de exportación, pasando los reintegros de 8,5 % y 7,5 % a 3,5 % y 3,35 % respectivamente.

En todos los casos, pese a que el valor en porcentaje es reducido, el monto restringido impacta negativamente en la rentabilidad de la cadena de exportación, ya que implica una reducción de los ingresos por exportación. O sea, que el efecto final en cada cadena dependerá del nivel de rentabilidad de cada producto exportado y el grado de competitividad que haya alcanzado.

Así, producciones con rentabilidad acotada, ven en esta medida un desincentivo a la exportación, mientras que algunas ya consolidadas pueden sortear este cambio con mejoras en otras partes de la cadena de valor.

Aclaran, desde CONINAGRO, que se debe tener en cuenta que la estimación presentada en ese informe tiene muchos supuestos que lo calificarían como un valor de máxima, ya que entre los que se encuentra un escenario de exportaciones en valor y volumen de referencia equivalente al año 2017, un volumen de exportación de cada partida -desglosada a 11 dígitos- equivalente a los 6 dígitos que publica el INDEC, un contenido importado en cada componente tendiente a cero, todos los productos exportados solicitan los reintegros y se los otorga en el mismo mes.

El trabajo describe la cadena de valor, y en un capítulo contiene productos más específicos, luego el valor total de ese capítulo exportado en 2017 en millones de dólares, el reintegro vigente antes de la medida, y el monto equivalente de ese reintegro en millones de dólares. Siguiendo el modelo citado, el reintegro promedio del capítulo luego de la reducción (RE%18prom) y el monto del reintegro con la nueva alícuota en millones de dólares (RE 17 c/RE%18 M u$s). Al final, observa el diferencial de alícuotas en puntos porcentuales y la variación porcentual de la reducción.