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“El desafío es saber administrar el agua”

Entrevista a Hugo Rossi, Subsecretario de Coordinación Política del ministerio de Agroindustria de la Nación

 

¿Cuántas provincias sufrieron eventos climáticos en los últimos 15 meses?

Desde nuestra gestión –los últimos 15 meses- hemos declarado Emergencia Agropecuaria (EA) en algunos territorios de 20 provincias quedando sin declarar Tierra del Fuego y Santiago del Estero. San Luis no adhiere a la ley nacional y tiene un sistema con herramientas propias.

 

¿Cuáles fueron los más relevantes, por sus rasgos?

Los fenómenos climáticos relevantes sucedieron en la zona centro del país por inundaciones debido a excesos de lluvias con tres picos definidos: Enero abril 2016 en Santa Fe y Córdoba -Cuenca Lechera-; entre Octubre 2016 y Enero 2017 fue en General Villegas y en el norte de la provincia de Buenos Aires; la Cuenca del Río Quinto y La Picasa. El tercero y más reciente, al Norte de La Pampa y Sur de Córdoba. Otros de intensidad se dieron en algunas partes de Tucumán. También, hubo episodios de sequía en la Puna, zonas de Salta – Jujuy el año 2016. A principios de éste año se dictaminó en el Sudeste de Buenos Aires con incendios o sequías en Necochea y Bahía Blanca. La variabilidad climática es tal que, en el partido de Puán, Buenos Aires, se da declaración de EA por sequía e inundación al mismo tiempo.

En Tierra del Fuego registramos sequía a causa de que no hubo deshielo. En provincias cuyanas se da por granizo. En Río Negro, Sur de Buenos Aires y otros lugares suceden por vientos fuertes.

Otro análisis es la recurrencia: Los cinturones hortícolas de Santa Fe y Córdoba tuvieron tres eventos climáticos en catorce meses. Uno, en abril de 2016, otro entre Noviembre 2016 y enero 2017, y otro en la actualidad.

 

¿Cuáles son las provincias o zonas más afectadas?

Santa Fe, y Sur de Córdoba y provincia de Buenos Aires, desde el punto de vista macroeconómico, porque la producción tambera, agrícola y ganadera está muy afectada y tienen un alto impacto. Otra clasificación, es por cantidad de productores y es de igual impacto o más alto, como Misiones, donde hay muchos productores de baja escala. La afectación social se cuantifica por cantidad de gente.

 

¿Cómo compara la cantidad de eventos?

Para esto hemos ordenado los datos, que no existían, en un mapa de recurrencias y, en general se dan en lugares que históricamente han tenido esos problemas. Por ejemplo en Villarino y Carmen de Patagones por inundación y sequía. Sin embargo, si bien hay lugares que tradicionalmente tienen granizo, como Cuyo, o sequía en la Puna, o inundaciones en el centro del país, han sucedido granizos en Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe.

 

¿Qué trámite debe hacer un productor ante estas afectaciones en su establecimiento?

Queremos simplificarlos porque entendemos que los trámites son engorrosos y burocráticos por ser un país federal en que intervienen Municipio, Provincia y Nación. Las Comisiones locales analizan los problemas técnicos para evaluar si las razones ameritan a dictar la EA. Hay que entender que para poder analizar y cuantificar los daños del evento climático, el mismo debe haber sucedido. Por ejemplo, en pérdida de producción agrícola por inundaciones no se puede hacer la cuantificación formal cuando el agua está en su pico en un campo, debiendo esperar a la cosecha eventual o que el agua se retire. No es como una emergencia urbana, donde la casa fue inundada y hay que evacuar y entregar insumos y hacer relocalización para la sobrevivencia.

Cuando el fenómeno es de magnitud, el gobernador firma un decreto y aparecen los beneficios fiscales provinciales; por lo general es una prórroga o eximición del impuesto inmobiliario. Si por ejemplo en un Partido el gobierno de la provincia declara la EA, los productores deben tramitar su certificado individualmente y demostrar que así es, para acceder a los beneficios. Se dicta EA cuando el impacto alcanza un 50 % de la producción y, Desastre cuando llega al 80 %, luego esas declaraciones se tratan en la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario y el Ministro Buryaile las dicta a los efectos nacionales. Las medidas alcanzan a prórrogas impositivas, créditos a tasas reducidas y moras flexibles.

Además, hay un Fondo de EA para asistir a los productores y mejorar los caminos rurales y otros beneficios de esa naturaleza.

 

¿En qué mejoraron hasta el momento?

Hemos mejorado para asistir técnicamente a provincias y reducido a la mitad los tiempos de tramitación, por ejemplo, si antes eran seis o nueve meses, ahora, el máximo es de tres meses.

 

¿Implementaron novedades?

Implementamos el Registro Único de Productores en Emergencias (RUPE) por el cual el Estado Nacional obtiene los datos pertinentes de las provincias vía los certificados expedidos. Al mismo le agregaremos datos que los identifiquen.

 

¿Los seguros agrícolas necesitan otra dinámica?

Es tarea pendiente la Transferencia de Riesgos y la Cobertura de Seguros. No había mapa de riesgos ni de cálculos sectoriales. A su vez, estamos haciendo una red de estaciones meteorológicas dedicada al agro. Están las del INTA y de las Bolsas, pero no están integradas. A principio de abril presentamos el SIVINET que ha integrado más de 200 estaciones meteorológicas.

La red es una pata básica a un proyecto mayor en el cual trabajamos junto a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y, estamos conversando con compañías aseguradoras. El Estado comprará una cobertura índice con las Compañías Reaseguradoras a modo de seguro zonificando por regiones y parámetros. En vez de enviar inspectores por cada caso, habrá por contrato indicador o índices de ocurrencias que apliquen a la cobertura sin necesidad de inspección. Por ejemplo, en pasturas, determina qué precipitaciones y temperatura promedio están en un rango equis o promedio. Aplica el pago si los mismos estuvieran por fuera de ello, si hay daño. Es una modalidad que se está aplicando en todo el mundo por la variabilidad climática.

 

¿Cuál es el desafío más grande que tienen?

Tener un sistema integral de gestión de riesgos que contemple lo climático, lo sanitario y a los mercados.