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Legislatura prohíbe publicidad de bebidas alcohólicas; COVIAR presenta Recurso

La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) que reúne a todas las entidades de la actividad vitivinícola presentará un recurso para que se declare inconstitucional la Ley aprobada por la Legislatura de Ciudad de Buenos Aires que prohíbe a todas las bebidas alcohólicas su publicidad en la vía pública y la promoción, patrocinio o financiación de actividades culturales, educativas y deportivas gratuitas por considerarla transgresora de la Constitución Nacional y de la Ciudad de Buenos Aires.

La Ley fue aprobada el 24 de noviembre, paradójicamente, el Día del Vino Bebida Nacional. “El vino es la Bebida Nacional y la Argentina ha dado tal reconocimiento que eleva al vino a su rol de producto cultural, alimento, elemento de la identidad y vehículo de la proyección internacional del país. No obstante, esta ley sancionada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas en la vía pública y equipara al vino –fruto de la nuestra civilización- con el resto de los productos industrializados de esta categoría”, expresó Hilda Wilhelm, presidenta de la Coviar.

El sector genera anualmente más de 115.000 puestos de trabajo directo y se sustenta en más de 18.000 productores de uva a lo largo del oeste argentino, desde Salta a la Patagonia. En 2015 Argentina exportó por unos u$s 1.000 M.

Los fundamentos del pedido de inconstitucionalidad cuestionan la validez de la ley que prohíbe a las bebidas alcohólicas la publicidad en vía pública:

Si bien existen facultades concurrentes entre la Nación y las Provincias y/o la Ciudad de Buenos Aires para regular la materia atinente a la salubridad pública, ello es a condición de que el estado local no interfiera con la regulación federal existente.

La Nación reguló lo atinente a la publicidad de las bebidas alcohólicas en la Ley Nacional 24.788 de lucha contra el alcoholismo, y tales disposiciones han sido contrariadas por lo establecido en la ley de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada recientemente, en tanto que la Ley 24.788 permite la publicidad de bebidas alcohólicas, siempre que no se dirija a menores de 18 años o se los muestre bebiendo y que la publicidad incluya “en letra y lugar visible las leyendas ´Beber con moderación´ y ´Prohibida su venta a menores de 18 años´”.

Además, la Ley 24.788, interpretada en conjunto con la Ley 26.870 que declaró al vino como bebida nacional, refleja que la finalidad perseguida por los legisladores nacionales no ha sido desalentar el consumo de vino sino promoverlo como producto nacional y de exportación.

La Ley de la Ciudad de Buenos Aires, por el contrario, desvirtúa tal finalidad, al equiparar al vino en su tratamiento prohibitivo en materia publicitaria con otras bebidas alcohólicas que no sólo no han obtenido una declaración similar al vino, sino que causan un daño mucho más agudo a la salud pública sin reportar los beneficios en materia de salud y económicos que corresponden al caso especial del vino.

La Ley recientemente sancionada en la legislatura porteña afecta de manera ostensible el comercio interprovincial por la gran importancia relativa a nivel nacional que tienen los medios publicitarios alcanzados por la prohibición, hecho que constituye una invasión sobre el Congreso Nacional, quien tiene facultad exclusiva para regular el comercio interprovincial (art. 75, inciso 13, de la Constitución Nacional).

Esta Ley viola el principio constitucional de razonabilidad de las leyes y actos de gobierno (arts. 28 y 33 de la Constitución Nacional), desde que no hay proporcionalidad entre las finalidades que la misma persigue y que se encuentran enumeradas en el artículo 2° y los medios empleados (prohibición publicitaria que, a diferencia de la Ley 24.788, no distingue público al que va dirigida, bebida alcohólica publicitada, etc.).

Junto a este planteo legal, cuya presentación es inminente, los referentes de la Coviar manifestaron su preocupación por el diagnóstico equivocado que da sustento a la ley en cuestión al afirmar que “el consumo de vinos tiene lugar, casi en su totalidad, en ámbitos sociales y familiares que están estrechamente relacionados con nuestra identidad cultural. El vino es un alimento en la dieta argentina, es un honorable embajador reconocido mundialmente y es el motor de una actividad de enorme importancia para las economías regionales. Esta ley genera una señal confusa, negativa y extremadamente grave y es de esperar que ante esto, la vitivinicultura argentina dé batalla y defienda el rol del vino como producto cultural”, señaló Sergio Villanueva, directivo de la institución.

Por su parte, José Alberto Zuccardi –bodeguero y presidente de la Unión Vitivinícola Argentina- señaló que “este tipo de prohibición le deja libre el camino a las bebidas azucaradas que tanto daño hacen a la salud de la población. Esta ley de la Ciudad de Buenos Aires causará un severo perjuicio en la pérdida de los niveles de ocupación en las zonas vitivinícolas de origen, y afectará la imagen de Argentina a nivel internacional ya que un país que se precia y que está reconocido por la calidad de sus vinos internamente encuentra limitaciones para su comunicación”. En el mismo sentido, el bodeguero Walter Bressia –presidente de Bodegas de Argentina- enfatizó que “es una ley injusta para el vino al equipararlo con las bebidas consideradas portales de acceso a las adicciones. El vino históricamente ha estado unido a la gastronomía y a la alimentación, porque el vino es alimento. Nuestro producto habitualmente no se consume fuera de las comidas y tiene importantes aportes a la salud. Advertimos el riesgo de que esta norma se generalice a otras plazas y medios de comunicación, por el antecedente jurídico que crea”.